NAVE

La declaratoria patrimonial supone que un inmueble es lo suficientemente excepcional como para ser protegido (es decir, excluido de la dinámica de renovación urbana). Dicha excepcionalidad legal, sin embargo, muchas veces sentencia la ruina de un inmueble al impedir cualquier operación sobre él. En este caso, paradójicamente, el propio deterioro generado por la declaratoria patrimonial permitió una renovación casi completa del edificio, posibilitando un proyecto realmente excepcional.