Infraestructura y valor de suelo: ¿Quién se beneficia de la inversión estatal?

En su cuenta pública de 2018, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, anunció la expansión del sistema de Metro de Santiago hasta Bajos de Mena, uno de los barrios más aislados – y estigmatizados – de la ciudad. Tras la alegría inicial por conectar esta zona al sistema de transporte metropolitano surgieron voces que pusieron sobre la mesa un tema no menor: una inversión de este tipo tiene un impacto en el valor de suelo. Esto trae consigo dos escenarios potencialmente críticos; por una parte, que una inversión estatal genere plusvalía a privados; por otra, que el aumento de valor de suelo termine por expulsar a aquellos ciudadanos a quienes esta infraestructura buscaba favorecer.

¿Qué se hace ante una encrucijada como esta? ¿Son consecuencias inevitables o realmente se puede hacer algo? Para este número, nos interesa saber si el efecto que tienen las infraestructuras construidas por el Estado en el precio de suelo es importante o si bien es una externalidad irrelevante a la hora de evaluar estos proyectos.