Edificio Escuela de Arquitectura, Pontificia Universidad Católica de Chile

Hay programas que, por su propia naturaleza, obligan al edificio a más. Una escuela de arquitectura, por ejemplo, no sólo debe cumplir su función sino también representar las ideas que se debaten en su interior, abrir posibilidades y servir de ejemplo. En otras palabras, transformarse en un instrumento demostrativo y pedagógico. Este edificio hace legibles las posibilidades de la madera además de mostrar, con claridad didáctica, la forma en que resiste las cargas verticales, horizontales y simbólicas de una escuela de arquitectura.