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Edificio Hamlet, Santiago, Chile, 2017

Paralela

Paralela, Santiago, Chile

Para la ideología neoliberal, cualquier regulación distorsiona la supuesta perfección de las leyes de oferta y demanda. Sin embargo, bien sabemos que cuando esa libertad total ha operado en el mercado inmobiliario las consecuencias las ha terminado pagando la ciudad. Este edificio demuestra que las normativas no necesariamente afectan la inversión, sino que incluso la pueden hacer más rentable. La clave está en no subestimar las capacidades del proyecto de arquitectura.

Figura 1.

Figura 2. © Nicolás Saieh

Figura 3. Planta emplazamiento

En un contexto caracterizado por la circulación de capital en forma de mercancías, el suelo se ha transformado en una de ellas, siendo intercambiado bajo las leyes de oferta y demanda. Sin embargo, su condición irreproducible impide que una mayor demanda por una ubicación específica se traduzca en una mayor oferta y, por ende, sólo aumenta su precio.

A pesar de esto, el Estado tiene injerencia en la reproducción artificial del suelo a través de la regulación urbana: la densidad permite reproducir la propiedad del suelo y los indicadores urbanos que determinan la volumetría edificable permiten reproducir tridimensionalmente el suelo. Así, su precio queda determinado por la interacción de las reglas del mercado y del Estado, donde el primero determina a qué precio se puede vender y el segundo determina qué y cuánto se puede vender.

Figura 4a. Planta primer nivel

Figura 4b. Planta nivel 5 a 12

Figura 4c. Planta nivel 14

Figura 4d. Planta nivel 15

Los escenarios de alta competencia por la adquisición de suelo desafían a los gestores inmobiliarios (y a la arquitectura) a buscar mecanismos para pagar más, pero ¿cómo pagar más por un suelo cuyas condiciones normativas y de mercado están determinadas de antemano? Adicional a la maximización de los indicadores urbanos se utilizan dos estrategias dentro del mismo proceso: estimar precios de venta por sobre la competencia, apelando a una mayor valoración del proyecto por atributos excepcionales, y utilizar las regulaciones que permiten generar superficie vendible adicional a la que se computa para la constructibilidad.

Figura 5. © Nicolás Saieh

Figura 6. Corte Transversal AA

El edificio Hamlet se origina con la licitación de un terreno y utiliza las estrategias mencionadas para maximizar el precio a ofrecer. Sin embargo, su apuesta radica en la posibilidad de diferenciarse de la oferta inmobiliaria convencional a través de la contribución concreta al espacio público y su entorno.

Figura 7. © Nicolás Saieh

Figura 8. Elevación Norte

El proyecto abre un nuevo paseo urbano de uso público entre las dos calles que le dan acceso, conectando el barrio con las áreas verdes, transporte, equipamientos y servicios de calle Apoquindo, apostando por una lógica de seguridad de no encerrarse en sí mismo, sino de integrarse con el entorno. El paseo se construye por un bosque de zelkovas y constituye el acceso peatonal al edificio. Su frente se activa incorporando equipamientos comunes que se vinculan con el paseo a través de una gran celosía vertical, único cerramiento del edificio.

Figura 9. Corte longitudinal BB

Figura 10. Elevación Poniente

El proyecto se compone de dos volúmenes, uno opaco y macizo al oriente, que contiene los dormitorios, y uno más permeable y liviano al poniente, que contiene los estares, comedores y terrazas. De esta forma, desde cada departamento se descubre el verde continuo del paseo urbano que se extiende por los espacios públicos del barrio.

Figura 11. © Nicolás Saieh

Figura 12. © Nicolás Saieh

En síntesis, el edificio Hamlet demuestra que en arquitectura las reglas del mercado (y del Estado)son perfectamente compatibles con la posibilidad de contribuir de forma concreta a la ciudad. Más aún, el aporte urbano permite diferenciarse del mercado convencional, agregando valor al proyecto mismo. ¿Ganan los desarrolladores privados, los nuevos residentes o la ciudad? En estos casos, el gran desafío de la arquitectura es, justamente, que ganen todos.

Figura 13. © Nicolás Saieh

Edificio Hamlet

ARQUITECTO: PARALELA (José di Girolamo e Ignacio Zañartu) • COLABORADORES: Pablo López B. y Cristián Larraín B. • UBICACIÓN: Hamlet 4201, Las Condes, Santiago, Chile • CLIENTE: Inmobiliaria Arauco • CÁLCULO ESTRUCTURAL: Gatica Jiménez Ingenieros • CONSTRUCCIÓN: Altius • INSTALACIÓN SANITARIA: Alme • ARQUITECTURA DEL PAISAJE: PAUR (Sofía Armanet y Tomás Folch) • INSTALACIÓN ELÉCTRICA: SC Tec • MATERIALES: Hormigón armado, yeso y pintura (interiores), porcelanato y pintura (exteriores) • SUPERFICIE CONSTRUIDA: 10.292 m2 • SUPERFICIE TERRENO: 2.412 m2 • AÑO DE PROYECTO: 2014 • AÑO DE CONSTRUCCIÓN: 2017 • PRESUPUESTO: 20 UF/ m2 – Us$ 35/m2 • FOTOGRAFÍA: Nicolás Saieh

Paralela

<contacto@paralela.cl>
Se origina a fines de 2013 con la asociación de José di Girolamo (Arquitecto, Pontificia Universidad Católica de Chile, 2006. MSc Building and Urban Design in Development, University College London, 2011. Profesor adjunto, Escuela de Arquitectura UC) e Ignacio Zañartu (Arquitecto, Pontificia Universidad Católica de Chile, 2006), sintetizando su experiencia en distintos ámbitos y escalas de la disciplina arquitectónica, el diseño urbano y la academia. El equipo de arquitectos se ha enfocado principalmente en el desarrollo de proyectos urbano-habitacionales, vivienda colectiva y equipamiento, en una permanente búsqueda de contribuir a la construcción de mejores barrios y ciudades desde un diseño que valorice la dimensión de lo público y lo colectivo, con alto impacto urbano y social. Algunos resultados concretos son la propuesta ganadora del concurso internacional para el Plan Maestro Urbano Habitacional La Pampa de Alto Hospicio; el Edificio Hamlet, ganador del Premio Aporte Urbano 2017; y el proyecto ganador del concurso Capilla País, cuyos primeros prototipos ya fueron construidos íntegramente por voluntarios universitarios.