Close

La segunda vía. La controversia pública por la irrupción de la Escuela de Arquitectura de la UCV ante el proyecto de la Vía Elevada de 1969

Nicolás Verdejo

Profesor Asistente, Escuela de Arquitectura, Universidad Finis Terrae, Santiago, Chile

Por su condición pública y su envergadura, las infraestructuras viales implican la participación de muchos actores. No muchos de ellos, sin embargo, son capaces de participar en el debate con una contrapropuesta. Eso fue precisamente lo que hizo la EAUCV en 1969 con su proyecto para la Avenida del Mar. Pero, como argumenta este texto, la lamentable derrota tras haber llevado este debate hasta las más altas esferas, habría sellado el destino de esta escuela.

Hace prácticamente cincuenta años, y luego del triunfo del movimiento de Reforma Universitaria, los estamentos de la Universidad Católica de Valparaíso (UCV) orientaron gran parte de sus esfuerzos a participar propositivamente de los problemas del agitado y polarizado Chile de los sesenta. En esa línea, la UCV se manifestó a favor de la nacionalización del cobre, formuló críticas observaciones respecto a la propuesta de la Escuela Nacional Unificada impulsada por el Gobierno de Allende y sugirió importantes políticas de transporte y puertos de actividad marítima (Allard, 2002). Por su parte, la Escuela de Arquitectura (EAUCV), protagonista de la detonación del movimiento reformista en la universidad porteña, entraría activamente en escena en 1969 al proponer la Avenida del Mar: una alternativa a la cuestionada Vía Elevada diseñada por el Ministerio de Obras Públicas (MOP), tramo que conectaría Valparaíso y Viña del Mar dentro de la nueva y extensa autopista entre Valparaíso y Mendoza.

Durante el proceso, los enfrentamientos con autoridades de Gobierno y los rigores de llevar a cabo una importante y desgastante empresa intelectual acabarían por sobrevenir en una notoria transformación en las formas de vinculación de la EAUCV con el ámbito público. A pesar de ser una de las controversias urbanísticas locales más mediatizadas de la época, las bases del diferendo remitían, aunque por distintos derroteros, a las de emblemáticos enfrentamientos por los planes urbanos para Greenwich Village (1955) y al del contemporáneo California State Route 480 (1968) en Estados Unidos. Mientras tanto, mediando tibia oposición, en Chile aún se discutían los alcances de la propuesta de la ambiciosa obra de la autopista Norte-Sur – conocida como vía ‘Panamericana’- en Santiago1. En este texto, pondré en relieve las estrategias performáticas y comunicacionales empleadas por la Escuela para situar su contrapropuesta en la esfera pública, así como también una serie de fricciones sostenidas con importantes sectores políticos del país. Propongo, en definitiva, articular una serie de dialécticas de conflicto que, como es habitual en estas grandes intervenciones, levantan más polvo del que frecuentemente es posible observar dentro del análisis disciplinar.

Figura 1. Cabezal Estación Barón de la Vía Elevada, versión de 1967. En: El Mercurio de Valparaíso, 4 de mayo de 1967. Fuente: Archivo Biblioteca Nacional de Chile.

La Vía Elevada: antecedentes del conflicto

Durante la primera mitad de los sesenta tanto autoridades locales como centrales coincidieron en la necesidad de modernizar la infraestructura vial de la región de Valparaíso con el fin de conectar, de forma expedita, el creciente flujo de desplazamientos desde y hacia las provincias de Cuyo (Argentina), las que demandaban una pronta salida comercial al océano Pacífico. Las gestiones para la construcción de una nueva autopista se incrementaron por los cada vez más habituales problemas de congestión en el puerto y, no en menor medida, por las constantes presiones de las cámaras de comercio de Valparaíso y Mendoza hacia sus respectivos gobiernos centrales. En medio de este escenario, en 1967 el MOP llevó a cabo una exposición en la Intendencia de Valparaíso, haciendo pública por primera vez una imagen objetivo – muy distante de la que comenzó a construirse – del proyecto denominado ‘Vía Elevada’ (Figura 1) (Figura 2), tramo de 4,3 kilómetros comprendidos entre el empalme de la Avenida Argentina con la Estación Barón, en Valparaíso, y el cabezal de Caleta Abarca al unirse con la calle Viana, en Viña del Mar: segmento fundamental de la nueva autopista entre Valparaíso y Mendoza.

Hacia 1968, y con la venia de un crédito aprobado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para financiar cerca del 45% de su costo total, el Gobierno de Frei Montalva dio marcha al proceso de construcción de la Vía Elevada con el llamado a licitación de obras. La propuesta fue enérgicamente impulsada por el intendente de la provincia, Enrique Vicente, y desarrollada por la Dirección de Vialidad del MOP. Contemplaba la construcción de doce pistas: seis de ellas serían para tránsito rápido intercomunal, estimando conectar Valparaíso y Viña del Mar en sólo cinco minutos; cuatro pistas de tránsito local hacia los cerros y dos de tránsito costero. Además, se proponía un tercer riel para el nuevo ferrocarril metropolitano, la remodelación total de la caleta Portales, la reconstrucción del nuevo Club de Yates con estándares internacionales y la ejecución de nuevos rellenos para extender las zonas balnearias en veinte metros hacia el mar.

Este último punto suscitaría las inquietudes más importantes en la EAUCV. Junto con denunciar que nunca se había tenido certeza sobre una versión definitiva del proyecto de la Vía Elevada, desde la Escuela se consideró que la propuesta del MOP atentaba flagrantemente contra la relación entre la ciudad y su orilla, y no cedieron en su convicción de que la Vía Elevada acabaría por destruir toda posibilidad de acceso al mar en el tramo a intervenir (Figura 3) (Figura 4) (Figura 5) “Valparaíso es la ciudad que cuida en Chile que no se olvide el mar (…) si Valparaíso olvida su misión el país entero puede olvidarlo”, enfatizaba Alberto Cruz (EAUCV, 1969b:28) en las ideas fundamentales que sostuvieron la contrapropuesta que presentaría la EAUCV.

Figura 2. Cruce con el desaparecido Matadero Municipal (hoy INACAP), versión de 1967. Fuente: Archivo Biblioteca Nacional de Chile.

Figura 3. Ilustración comparativa de un fragmento de ambas propuestas en 1969. A la izquierda, la Vía Elevada; a la derecha, la Avenida del Mar de la EAUCV. En: El Mercurio de Valparaíso, portada del 8 de junio de 1969. Fuente: Archivo Biblioteca Nacional de Chile

La Avenida del Mar. Primeras escaramuzas

Luego de analizar la Vía Elevada, a comienzos de 1969 la EAUCV emitió un documento de catorce objeciones al MOP, las que luego de dos meses fueron calificadas como de mero carácter estético. Ante esto, la Escuela en pleno constituyó un equipo de trabajo compuesto por los talleres cursantes de segundo y quinto año con el propósito de elaborar una contrapropuesta sometida a los mismos límites presupuestarios que el proyecto oficial (Pérez de A. y Pérez O., 2003). Proveniente de una nutrida cantidad de estudios referentes a la relación de la ciudad con el mar<sup>2</sup>, la EAUCV concibió su ‘Avenida del Mar’ como un primer elemento urbano que situase a Valparaíso y Viña del Mar en directa relación con el océano Pacífico (EAUCV, 1971). La propuesta comprendía el aprovechamiento de una nueva ribera de balnearios (Figura 6) (Figura 7), la remodelación del borde de los cerros y la supeditación del tránsito del automóvil a la fluidez urbana y no a la velocidad de la autopista. La presentación del proyecto fue acompañada por el llamamiento de Alberto Cruz a los estudiantes y arquitectos chilenos, instándolos a intervenir como actores públicos y a difundir su pensamiento al país y al mundo.

Figura 4. Balneario de Recreo antes de las obras de la Vía Elevada en 1969. Fuente: Archivo Histórico José Vial Armstrong, EAUCV.

La campaña de publicidad de la Avenida del Mar inició el 3 de abril de 1969, justamente en las terrazas del balneario de Recreo (Figura 8). En una exposición pública que contó con la asistencia de Raúl Allard, en su calidad de rector de la UCV y regidor del Partido Demócrata Cristiano (PDC), fuerza política de Gobierno; Víctor Vicencio, también regidor; Graciela Lacoste, diputada del PDC; profesores, alumnos y diversas personalidades invitadas4, la Escuela llamó abiertamente a rechazar la propuesta del MOP y a no permitir la ejecución de soluciones parciales. En la instancia intervinieron el mismo Allard; José Vial, director de la EAUCV; Arturo Baeza, profesor de la Escuela y senador académico de la UCV; y Alberto Cruz, profesor fundador de la Escuela y por entonces director del Instituto de Arte de la UCV. Al referirse a la Vía Elevada, este último advirtió la eventual pérdida de fluidez en el acceso a las playas, lo que afectaría a cien mil personas principalmente de Valparaíso4.

Los primeros respaldos a la campaña de la EAUCV surgieron desde el mundo universitario. Contando con la venia de la rectoría de la UCV, se sumó también el apoyo de la Unión Nacional de Estudiantes de Arquitectura (UNEA). En un comunicado enviado el 17 de mayo a las escuelas de arquitectura adscritas, la organización estudiantil instó a todas las partes involucradas a exponer sus puntos sobre la nueva autopista, puesto que “en ella se juega el destino de la arquitectura y el urbanismo en Chile” (EAUCV, 1969c: 6). Al finalizar su declaración, la UNEA convocó a un paro que se hizo efectivo en el casino de estudiantes de la UCV el día 24 de mayo del mismo año, donde además se llevó a cabo una asamblea estudiantil en la que dieron cuenta de las infructuosas invitaciones al MOP para establecer una mesa de diálogo. Cerrando la asamblea, los estudiantes acordaron realizar una masiva y pacífica manifestación por las calles de Valparaíso (Figura 9).

La estrategia de adhesión a la propuesta también incorporó las expresiones de diversos y connotados arquitectos latinoamericanos, las que fueron publicadas en insertos pagados tanto en el diario La Unión como en El Mercurio de Valparaíso (EMV) del 9 de agosto del año en cuestión. A raíz de las gestiones y viajes de Alberto Cruz a Río de Janeiro y Buenos Aires, la Avenida del Mar sumó a sus filas la firma de los arquitectos brasileños Óscar Niemeyer, Lucio Costa y Sergio Bernardes; y de los arquitectos argentinos Jorge Ferrari Hardoy, Clorindo Testa, Francisco Bullrich, Alicia Cazzaniga, Alberto Prebisch, César Janello, Eduardo Bustillo, Rafael Iglesia y Amancio Williams. Por su parte, los arquitectos chilenos que participaron de la declaración, en los que cabe mencionar a Germán y Liliana Bannen, Juan Borchers, Mario Pérez de Arce, Fernando Castillo, Jaime Bellalta y Miguel Eyquem – en representación de la Corporación de Mejoramiento Urbano (CORMU) – entre varios más, se manifestaron moderadamente llamando a constituir una comisión multidisciplinar que decidiera lo más conveniente para la región.

Figura 5. Incidencia de la estructura de la Vía Elevada sobre el balneario de Recreo según diagnóstico de la eaucv. En: El Mercurio de Valparaíso, 6 de abril de 1969. Fuente: Archivo Biblioteca Nacional de Chile.

Figura 6. Fotomontaje Avenida del Mar, sector balneario Recreo. Fuente: PÉREZ DE A., PÉREZ (2003).

La Escuela de Arquitectura, la política y los medios

En el desarrollo de la estrategia de difusión de la Avenida del Mar, la EAUCV recurrió principalmente a los medios escritos, en específico al diario EMV. A diferencia de otros, EMV pondría el diferendo entre sus portadas y principales informaciones, y se constituiría en el principal conducto de ofensiva y contraofensiva tanto de la Escuela como de los adherentes a la Avenida del Mar. La relación de la Escuela con el diario ya se había puesto a buen tono con la completa cobertura de los eventos de la Reforma Universitaria de 1967<sup>5</sup>. En adelante, las determinaciones y pronunciamientos de la campaña de la Escuela no escatimarían en buscar la atención de diversos actores políticos y, como era de esperar, la figura del presidente Frei Montalva tampoco tardaría en aparecer en escena.

Figura 7. Fotomontaje de la franja peatonal costera propuesta en la Avenida del Mar. Fuente: PÉREZ DE A., PÉREZ (2003).

A comienzos de junio, y luego de haber conocido la presentación de la propuesta de la Vía Elevada en la oficina de la Delegación de Obras del MOP en Valparaíso, el presidente de la república se hizo presente en la Sala Portales, en pleno centro de la ciudad y en donde se llevaba a cabo la exposición de la Avenida del Mar de la EAUCV (Figura 10). Siempre acompañado por Raúl Troncoso, secretario general de Gobierno; Juan Andueza, alcalde de Viña del Mar; y el intendente Enrique Vicente, el mandatario fue recibido por Raúl Allard y los arquitectos Alberto Cruz, Fabio Cruz y Arturo Baeza. Luego de presentar el proyecto, este último solicitó al presidente que paralizase la construcción de la Vía Elevada hasta que una comisión multidisciplinar nacional emitiese una resolución luego de evaluar ambas propuestas. El mandatario, silencioso durante gran parte de la presentación, formuló un único comentario referente a su preocupación por el costo de la inversión de la propuesta de la EAUCV6.

Las presiones ejercidas por la EAUCV y sus adherentes comenzaron a inquietar a los departamentos de Gobierno, los que incluso amenazaron con paralizar las obras de continuar las públicas detracciones. De todas formas, y mientras Arturo Baeza lograba acercar la exposición de la Avenida del Mar a Santiago, se hizo cada vez más incipiente el fuego cruzado entre sectores de Gobierno, simpatizantes y oposición en torno a ambas propuestas (Figura 11). En tanto, el Partido Nacional (PN), perteneciente al ala de derecha chilena, manifestaba severos descargos contra la propuesta del Gobierno y solicitaba considerar seriamente la Avenida del Mar, mientras que el Partido Comunista (PC) solicitaba oficiar al MOP ante el presidente de la Cámara de Diputados para evaluar los antecedentes de ambas propuestas. Por su parte, el PDC cerró sus filas irrestrictamente con el presidente y las oficinas del MOP, acusando “politiquería y falta de patriotismo”7 de quienes se habían plegado contra la ejecución de la Vía Elevada (Figura 12).

Al respecto, y desmarcándose de las versiones y dichos que asociaban a la EAUCV con compromisos partidistas con sectores de derecha, Arturo Baeza declaraba en el diario El Clarín del 29 de julio de 1969:

(…) A nosotros nos han acusado primero de estar al servicio de la Democracia Cristiana, cuando colaboramos en la evaluación de daños del terremoto que afectó a la provincia; posteriormente, de anarquistas marxistas cuando se inició la revolución universitaria en el país y nos tomamos la sede, y ahora de ‘momios’ porque estimamos que el proyecto del Gobierno no es el más adecuado para el desarrollo urbanístico de la provincia8.

A mediados de agosto, y en vísperas de una nueva visita del presidente de la república a la región, algunos profesores de la Escuela, en compañía de cerca de doscientos estudiantes, encabezaron una marcha pacífica hacia el Palacio Provincial (Figura 13), en donde se reunieron con el intendente subrogante para hacer llegar un petitorio al mandatario para, entre otras cosas, solicitarle la conformación de la mentada comisión nacional para la evaluación de ambas propuestas (EAUCV, 1969a).

Figura 8. Exposición pública en las terrazas del desaparecido balneario de Recreo. Panorámica del autor a partir de fotografías existentes. Fuente: Archivo Histórico José Vial Armstrong, EAUCV.

Figura 9. Marcha de estudiantes contra la Vía Elevada desplazándose por la Avenida Pedro Montt, Valparaíso. / Students’ march against the Elevated Highway at Pedro Montt Avenue, Valparaíso. Fuente / Source: Archivo Histórico José Vial Armstrong, EAUCV.

Inesperadamente, el 14 de agosto el presidente visitó las obras en la Curva de los Mayos – a los pies de la sede de la EAUCV – y varios profesores que advirtieron su presencia bajaron a su encuentro. En la improvisada reunión, Frei Montalva mantuvo una cordial conversación con Alberto Cruz, Fabio Cruz, Justo Uribe y un grupo de estudiantes (Figura 14). Al ser invitado a compartir un almuerzo en la sede de la Escuela, y como muestra del tono amable del encuentro, el presidente se excusó de no poder participar, mientras sonreía y miraba a Alberto Cruz, señalando que “la comida no parece ser muy buena, ya que hay profesores tan delgados”9. Instado por los profesores a intervenir en el diferendo, Frei Montalva mantuvo su inquietud respecto a los costos de la propuesta, siendo enfático en señalar que no era el dueño de los dineros, ni del país, ni de las obras. Al finalizar el encuentro, afirmó no estar molesto con la actitud de la EAUCV y que, muy por el contrario, veía con buenos ojos el compromiso y preocupación que la colectividad académica manifestaba por la ciudad y el país.

Mientras tanto en Santiago, Arturo Baeza lograba ingresar el debate dentro de la Cámara Alta. La gestión contó con el respaldo de una expresa solicitud de constituir una sesión especial por parte de senadores de diferentes tiendas políticas, entre los que figuraban Jorge Montes y Volodia Teitelboim del PC; Salvador Allende y Rafael Tarud, del Partido Socialista (PS); Tomás Chadwick, de la Unión Socialista Popular (USP); Luis Bossay y Raúl Morales, del Partido Radical (PR); Alberto Jerez, del PDC; y Víctor García, Pedro Ibáñez y Fernando Ochagavía, del PN. Finalmente, el 13 de agosto del mentado año, el Senado abordó la situación del tramo Valparaíso-Viña del Mar del camino Valparaíso-Mendoza en una acalorada sesión que se extendió por más de dos horas, presidida por el senador del PC, Víctor Contreras, en ausencia del vicepresidente de la Cámara, el senador del PDC Alejandro Noemi.

En su mayoría, los pronunciamientos coincidieron en la necesidad de conformar una comisión de evaluación técnica para ambas propuestas, la que nunca acabaría por constituirse de forma integral. Aun así, intervenciones como las del senador Pedro Ibáñez (PN) interpelaron vehementemente el diagnóstico presupuestario realizado por los departamentos de Gobierno para desistir de la propuesta de la EAUCV10. No obstante, y de manera extensa, los senadores Luis Corvalán (PC) y Narciso Irureta (PDC) alzaron fuertes cuestionamientos al carácter prioritario del debate por la autopista, en desmedro de las urgencias habitacionales y los problemas de servicios básicos en el sur del país, recientemente afectado por un agresivo temporal11.

Simultáneamente, los organismos de Gobierno ya habían comparecido en que la discusión resultaba desfavorable para el cumplimiento de los plazos de su programa administrativo, lo que también era acusado por las dudas que ya circulaban entre algunos militantes del propio PDC hacia la Vía Elevada. De esta forma, la EAUCV y su Avenida del Mar no lograban hacer retroceder a la Intendencia de Valparaíso, a los Municipios involucrados ni al MOP en su empeño por materializar uno de los proyectos emblemáticos de la administración en ejercicio.

Figura 10. El Presidente Frei Montalva saliendo de la exposición de la Avenida del Mar de la eaucv, en la Sala Portales de Valparaíso. En: El Mercurio de Valparaíso, 8 de junio de 1969. Fuente: Archivo Biblioteca Nacional de Chile.

Figura 11. Cobertura de la discusión en torno a ambas propuestas dentro de los partidos políticos. En: El Clarín, 14 de agosto de 1969. Fuente: Archivo Histórico José Vial Armstrong, EAUCV.

Proyectos truncados

Alineados por el intendente, los diversos departamentos de Gobierno en conjunto con otras oficinas de Obras Públicas insistieron en cuestionar fuertemente los criterios presupuestarios de la EAUCV y acordaron emitir una declaración a través de un inserto pagado en el diario La Unión de Valparaíso para así, de forma unilateral, dar por finalizada la controversia. Con tono suspicaz, los suscriptores incluso apuntaron sus dardos a la Escuela y su eventual complicidad con el diario EMV:

Resulta curioso que la Escuela de Arquitectura haya recurrido a una página entera de ‘El Mercurio’ para tratar de demostrar que los precios del M.O.P. son mayores, en circunstancias que en los dos rubros más importantes que tomaron hormigón y acero (concreto armado), ellos consultaron en sus propias estimaciones de costos exhibidos en su Exposición: en el Cuadro de Especificaciones Generales, donde puede leerse: Hormigón armado para muros de Contención E° (Escudos) 660 el m3 y el M.O.P. llega a valores menores que oscilan entre E° 420 y E° 600 el m3 de acuerdo a la dosificación de acero, cuyo detalle está en la carpeta que obra en poder de ellos12.

Figura 12. Contraofensiva del Partido Demócrata Cristiano ante las cada vez más frecuentes adherencias a la propuesta de la eaucv. En: El Mercurio de Valparaíso, 22 de julio de 1969. Fuente: Archivo Biblioteca Nacional de Chile.

Menos de un mes después, y en pleno desarrollo de las obras de la Vía Elevada, el rector Allard lograba coordinar una reunión entre los profesores José Vial, Arturo Baeza y Andrés MacDonald con el ministro de Obras Públicas, Sergio Ossa, en lo que sería el último esfuerzo de la colectividad por incorporar algunos puntos de su Avenida del Mar al proyecto. Aunque la reunión se llevó a cabo en buenos términos, desde la EAUCV la calificaron como una absoluta decepción. José Vial apuntó a que el ministro no tenía reales intenciones de trabajar colaborativamente, sino sólo reafirmar que la Vía Elevada podría mejorarse, pero bajo ningún punto de vista ser permutada por otro proyecto13. Agotadas todas las instancias, la EAUCV acogió con amarga resignación la deliberación del Gobierno de continuar con los trabajos de la Vía Elevada y evitar así cualquier enfrentamiento dentro su propia tienda política o bien con los partidos de oposición.

Si bien el malogrado desenlace del proyecto para el concurso de la Escuela Naval (1956-57) registró el temprano escepticismo de la Escuela respecto a los cauces de promoción profesional habituales (Purcell, 2017), lo ocurrido con la Avenida del Mar comportaría un importante rechazo hacia el aparato político y su capacidad de decidir lo mejor para la ciudad. Por otra parte, la Vía Elevada proyectada por el MOP tampoco tendría buen pasar durante su construcción, siendo muchas de sus partidas paralizadas indefinidamente al iniciar 1970 (Leiva, 2012) tanto por innumerables imprevistos de obra – una falla geológica detectada justamente en Curva de los Mayos, por ejemplo – que elevaron los costos como por los vaivenes institucionales que comenzaban a agudizarse en el país. A día de hoy, aún es posible identificar una serie de estructuras inacabadas y otras deterioradas masas de hormigón sin destino alrededor de la actual autopista costera.

Al llegar los setenta, y en un total cambio de rumbo de su proyecto académico, la EAUCV se plegó al pleno convencimiento de que la única posibilidad de hacer efectivo el ejercicio de la ‘libertad de estudio’, demandada en el manifiesto que dio origen a la Reforma Universitaria en la UCV, sería fuera de todo margen normativo e institucional. Así, la Escuela volcaría sus esfuerzos en consolidar la Ciudad Abierta (CA) de Ritoque, un lugar para la experimentación de arquitectura ubicado a cuarenta kilómetros al norte de Viña del Mar. Aunque ideada hacia fines de 1968 (AA.VV, 1971), la CA alojaría los enunciados y formulaciones arquitectónicas más innovadoras de la EAUCV a partir de 1970. En el acto de apertura de los terrenos, la experiencia de la Avenida del Mar circuló vivamente en las palabras del poeta y fundador de la Escuela, Godofredo Iommi, quien personificó en la planificación la figura de un arrollador antagonista que, a su entender “por una mala interpretación y consiguiente influencia de la ingeniería (…) creemos que ese es un modo de perder el fundamento mismo” (1971:15). Desde ahí, la oposición a las formas de producir ciudad se realizaría, con sigilo conventual, en los extramuros de las agudas fricciones sociales y políticas de un país en vías de una irreparable escisión.

99_10_13

Figura 13. Estudiantes en protesta frente al entonces Palacio Provincial. En: El Mercurio de Valparaíso, 13 de agosto de 1969. Fuente: Archivo Biblioteca Nacional de Chile.

99_10_14

Figura 14. El improvisado encuentro entre el mandatario, profesores y alumnos de la eaucv en Curva de los Mayos, a los pies de la casa de la eaucv. Frente al Presidente, Fabio Cruz; a sus espaldas, Alberto Cruz. En: El Mercurio de Valparaíso, 15 de agosto de 1969. Fuente: Archivo Biblioteca Nacional de Chile

[1] El proceso de elaboración de la propuesta de la Norte-Sur y sus imbricaciones con el escenario político y profesional del país está siendo actualmente investigado por el historiador Gonzalo Cáceres.

[2] Según declaraciones de Alberto Cruz, en 1952 la Escuela había entregado a organismos públicos un estudio urbanístico que apuntaba a que la única vía de desarrollo para el Gran Valparaíso, incluso sus interiores, era asumir una condición de ciudad-puerto y ciudad-balneario.

[3] Ante la invitación de Arturo Baeza para participar del acto, el alcalde de Valparaíso, Juan Rodríguez, y el intendente Enrique Vicente, entre otros, se excusaron de no asistir.

[4] S/A. “Vía Elevada no es solución urbanística ni comercial”. Diario El Mercurio de Valparaíso, 4 de abril de 1969.

[5] Desde ese año, y en varias ocasiones, tanto profesores como alumnos de la Escuela calificaron públicamente a EMV como el medio más serio, imparcial y objetivo de la época.

[6] S/A. “La Vía Elevada y la Avenida del Mar. Dos soluciones para Valparaíso” y “S.E. conoció ayer el proyecto ‘Avenida del Mar’”. Diario El Mercurio de Valparaíso, 8 de junio de 1969.

[7] S/A. “Politiquería y falta de patriotismo en torno al proyecto de la Vía Elevada”. Diario El Mercurio de Valparaíso, 22 de julio de 1969.

[8] S/A. “A muerte será pelea contra Vía Elevada”. Diario El Clarín, 29 de julio de 1969.

[9] S/A. “S.E. visitó en forma repentina obras de autovía”. Diario El Mercurio de Valparaíso, 15 de agosto de 1969.

[10] Según consta en acta de la sesión en el Senado, Ibáñez señaló que el costo real de la intervención de la EAUCV ascendería a 127.000.000 de escudos y no a 232.000.000, como lo había estimado el MOP.

[11] “Acta Sesión Especial N° 29 del Senado”, en Diario de sesiones del Senado, miércoles 13 de agosto de 1969. Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. Online en: https://www.bcn.cl/laborparlamentaria/wsgi/consulta/verDiarioDeSesion.py?id=594469 (último acceso 21 de febrero de 2018).

[12] S/A. “MOP responde a Escuela de Arquitectura de UCV”. Diario La Unión, 13 de agosto de 1969.

[13] S/A. “Crítica de la Escuela de Arquitectura al MOP”. Diario El Mercurio de Valparaíso, 9 de septiembre de 1969.

AA.VV. Apertura de los terrenos. Viña del Mar: Ediciones de la Ciudad Abierta, 1971. Online en: https://wiki.ead.pucv.cl/Apertura_de_los_terrenos (último acceso 21 de febrero de 2018).

ALLARD, Raúl. 35 años después. Visión retrospectiva de la Reforma 1967-1973 en la Universidad Católica de Valparaíso. Valparaíso: Ediciones Universitarias de Valparaíso, 2002.

EAUCV. Correspondencia Proyecto Avenida del Mar 1969, Vol. I. EAUCV: Valparaíso, 1969a. Online en: https://wiki.ead.pucv.cl/Correspondencia_Avenida_del_Mar_-_V%C3%ADa_Elevada (último acceso 21 de febrero de 2018).

EAUCV. Declaraciones Proyecto Avenida del Mar, Vol. I y II. EAUCV: Valparaíso, 1969b y 1969c. Online en: https://wiki.ead.pucv.cl/Declaraciones_proyecto_Avenida_del_Mar (último acceso 21 de febrero de 2018).

EAUCV. La Avenida del Mar de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica de Valparaíso. Valparaíso: EAUCV, 1971.

IOMMI, Godofredo. Manifiesto del 15 de junio 1967. Viña del Mar: EAUCV, 1971. Online en https://wiki.ead.pucv.cl/Manifiesto_del_15_de_Junio_1967 (último acceso 21 de febrero de 2018).

LEIVA, Gustavo. “Aproximación al conflicto Vía Elevada – Avenida del Mar 1969 en una mirada desde el cruce de escalas”. Tesis para optar al grado de Magíster en Arquitectura y Diseño mención Ciudad y Territorio. Valparaíso: EAUCV, 2012.

PÉREZ DE A., Rodrigo; PÉREZ, Fernando. Escuela de Valparaíso. Ciudad Abierta. Madrid: Tanais Ediciones, 2003.

PURCELL, Juan. Entrevistado por Nicolás Verdejo. Viña del Mar, marzo de 2017.

Nicolás Verdejo Bravo

<neverdejo@uc.cl>
Arquitecto, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile, 2013. Magíster en Arquitectura con distinción máxima, Pontificia Universidad Católica de Chile, 2017, a través de la adjudicación de la Beca Conicyt para Magíster Nacional en 2015. Es distinguido con el reconocimiento a la Excelencia Académica el año 2017 por la Pontificia Universidad Católica de Chile. Es co-editor del libro Santiago Babylon, a cargo de la ong AriztíaLAB, publicación parte de la muestra homónima y finalista en el premio a la categoría profesional de la XX Bienal de Arquitectura y Urbanismo de Chile. Recientemente destaca su co-autoría en el libro Neoliberalism and Urban Development in Latin America (Londres, 2017). Se desempeñó además como colaborador en la investigación Fondecyt N° 1150308: “La capital antes de su modernización. La mirada urbana de la expedición naval astronómica de James Melville Gilliss” en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Actualmente es profesor asistente de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Finis Terrae.