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No sigas las reglas, ¡créalas!

Arno Brandlhuber

Brandlhuber+, Berlín, Alemania.

Felipe de Ferrari

Socio, Plan Común Arquitectos, Santiago, Chile.

Leyes, códigos y regulaciones generalmente parecen obstaculizar la creatividad arquitectónica. Pero no es siempre así. En más de veinte años de carrera, el arquitecto alemán Arno Brandlhuber ha buscado formas en que la ley pueda gatillar el proyecto de arquitectura. A través de varias colaboraciones, su oficina Brandlhuber+ se ha convertido en una de las voces más avanzadas de la escena contemporánea. En esta entrevista nos presenta estas ideas explicando cómo las restricciones, habitualmente percibidas como obstáctulos, son el punto de partida de estrategias arquitectónicas.

Fundada en 2006, Brandlhuber+ ha desarrollado un enfoque consistente hacia las leyes y regulaciones que hacen de esta oficina de arquitectura – también caracterizada por su colaboración con otras oficinas, disciplinas e individuos – un caso único para profundizar en los vínculos entre arquitectura y legislación.

La siguiente entrevista se ha desarrollado en dos momentos y con distintos entrevistados. La primera parte se realizó en septiembre de 2015 entre Felipe de Ferrari (FDF) y Arno Brandlhuber (AB)1, mientras que la segunda parte se realizó por correo electrónico con Dorothee Hahn del equipo Brandlhuber+ (DH/B+) exclusivamente para este número de ARQ.

FDF: Estudiaste arquitectura en la Technische Hochschule Darmstadt y también en la Università degli Studi di Firenze en Italia. ¿Cómo era el ambiente cultural, espacial y social durante los años ochenta en Alemania? ¿Y cómo era en Florencia, la ciudad donde surgió la Arquitectura Radical en los años sesenta? ¿Podrías darnos algún contexto sobre estos dos momentos de tu formación?

AB: Había una gran diferencia entre ambos países: en Italia, y especialmente en Florencia, la ciudad estaba completa e intacta, por lo que allí la práctica era principalmente sobre interiores, sobre readaptación y reevaluación de material existente. No tenían que reconstruir un tejido destruido y parchado, como era el caso en Alemania.

De todos los proyectos, personalmente, el más interesante fue el edificio del banco en Colle di Val d’Elsa de Giovanni Michelucci, uno de esos maestros creativos de la Toscana. Es una construcción de acero rojo y era bastante viejo cuando la diseñó. De acuerdo con la ley de construcción, debería haber revestido el acero como protección contra incendios. Pero no lo hizo y luego escuché la historia que contaba: «Nunca lo agregaré, porque el sistema legal de Italia tardaría diez años o más en obligarme a modificarlo conforme a la ley y para entonces ya estaré muerto». Para mí, esta situación específica en Italia en ese momento, con este aparato legal extremadamente lento, estaba abriendo un nuevo campo emocionante para hacer arquitectura: no sólo seguir las reglas, sino utilizarlas creativamente.

Por otro lado, Alemania es un verdadero estado de ‘ley y orden’. Y esta condición estructural se extiende a las escuelas técnicas de arquitectura. Todavía se enseña que si puedes calcular algo, tendrás algún resultado; si puedes calcular un edificio junto a un ingeniero civil, entonces sabrás cómo construirlo. Y tal vez esta realidad fue el punto de partida para nuestro cuestionamiento2. Nos preguntamos si deberíamos comenzar a experimentar con los procesos de toma de decisiones y probar alternativas no lineales.

FDF: Continuando con eso, ¿qué argumentos o referencias marcaron los inicios de tu práctica profesional? Esto podría entenderse como un atajo para construir tu propia posición como arquitecto, específicamente en relación con tu enfoque estratégico hacia la arquitectura. ¿Podrías hablarnos sobre las personas, momentos específicos, trabajos o discursos que fueron importantes para que definieras la posición de Brandlhuber+?

AB: Ese es un punto importante, seguro. He aprendido mucho de Lacaton & Vassal. Michelucci fue una de las personas que me gustaba por su actitud de desprecio hacia el aparato legal.

Como estudiante, solía trabajar en oficinas de arquitectura durante mis vacaciones. Por lo mismo, estas prácticas siempre se limitaban a tres meses. Estaba muy aburrido. Así que, después de mis estudios fui a Viena y había un solo arquitecto en el medio germano que todavía me interesaba: Helmut Richter. Tras un corto paso por su oficina, decidí dejar la arquitectura. Como cierre, decidí hacer un último proyecto: un concurso con un amigo, Zamp Kelp de Haus-Rucker-Co (uno de esos grupos radicales de los años sesenta y setenta con muy buen trabajo). Y ganamos, así que construimos el Neanderthal Museum en Mettmann, cerca de Düsseldorf (1996).

En ese proceso entendí que al trabajar en grupo y no tener capacidad para colaborar, digamos, no se es capaz de intercambiar argumentos, siempre se elegirá una narración muy simple que los reúna. Entonces, en el caso del Neanderthal Museum, se trataba de la evolución de la humanidad, por lo que diseñamos una espiral ascendente como la característica central del edificio. Pero este motivo de la espiral que conduce al presente en realidad era científicamente incorrecto, porque el Neandertal desapareció hace unos 40.000 años. Pero entendí que la imagen que produjimos era tan exitosa que no había necesidad de un tratamiento real y preciso del tema. Habíamos creado un objeto muy interesante, pero nada más. Ese fue el momento en que pensé que debíamos repensar nuestra práctica. Comenzamos a trabajar con el código de planificación y construcción hasta llegar a jugar al ajedrez con él. Fue un largo camino, pues estábamos acostumbrados a evitar ‘entrar a fondo’ en estas regulaciones. Simplemente lo veíamos como algo dado por el Estado, que uno necesitaba saber lo mejor posible como para poder diseñar. Y luego tuvimos la idea de cambiar eso de ser ‘gobernados por la ley’ a ‘gobernarla nosotros mismos’. Comprendimos que la ley es realmente patrimonio cultural que se ha incorporado durante décadas en este texto llamado código de construcción.

En 1996, empezamos la oficina b&k+ con mi entonces compañero Bernd Kniess. Desde entonces, he trabajado en varias situaciones de colaboración, involucrando a más y más personas. A menudo, los colaboradores fundaron sus propias oficinas, por lo que la autoría única se disipó. Esto también es muy importante para esta entrevista: puedo ser la persona entrevistada, pero no soy el único responsable de los proyectos, sino mucha gente.

FDF: En 2006, el mismo año de la fundación Brandlhuber+, terminaste Crystal, el Centro Deportivo y Cultural de Copenhague, una colaboración con la oficina de arquitectura danesa Dorte Mandrup. Creo que este proyecto es muy representativo de tu forma de pensar y diseñar arquitectura aprovechando las preexistencias y los códigos de construcción. ¿Podrías contarnos más sobre él?

AB: Hicimos algunas investigaciones sobre cortafuegos. Si existe un cortafuegos, se te permite construir directamente contra él, así es en la mayor parte de Europa. En este concurso para el Centro Cultural y Deportivo en Copenhague, los otros competidores propusieron objetos singulares bonitos, pero que no tocaban los cuatro cortafuegos que ya existían y eran adyacentes a la línea de propiedad. Entonces dijimos: «OK, necesitamos un espacio de 48 metros de largo para una cancha de fútbol, necesitamos una altura de 7 metros para poder jugar con la pelota y hay cuatro cortafuegos». Si conectas estos tres elementos, obtendrás una envolvente y esa es la lógica del proyecto. Si deseas obtener luz en estos patios, entre estos cuatro cortafuegos, debes cortar la envolvente. Por eso introdujimos esa estrategia de correlación donde conectamos lo que está escrito en el encargo con lo que exige la ley y las condiciones existentes, en ese caso, los cuatro cortafuegos.

Esta envolvente era del doble del tamaño que se pedía el encargo, pero decidimos calcular el volumen con el mismo presupuesto del proyecto, reduciendo los costos de construcción. Pero el cliente argumentó que un edificio del doble del tamaño también duplicaría el consumo de energía. Entonces Dorte diseñó una solución inteligente: colocó un paisaje exterior debajo de un paisaje interior y así creó dos condiciones térmicas diferentes: en el paisaje interior, aislado del paisaje exterior, se ubicaron estudios de baile y duchas, mientras que el exterior era adecuado para practicar fútbol y actividades similares que se pueden realizar a temperaturas más bajas. Gracias a nuestra estrategia, ganamos mucho espacio extra que abrió el programa hacia otros usos.

FDF: Con respecto a las reglas, legislaciones y conflictos que surgen al lidiar con las políticas neoliberales, en 2010 Jesko Fezer escribió: «Al ser sitios estratégicos para la implementación de la política neoliberal, las ciudades posiblemente se conviertan en una nueva arena política para experimentos en democracia, y, por lo tanto, requieren un nuevo diseño» (Fezer, 2010). ¿Estás de acuerdo con su diagnóstico? ¿Cómo la ley de la oferta y la demanda nos impide tener una mejor calidad de vida y homogeneiza nuestros estilos de vida?

Figura 1. Brunnenstrasse 9. Berlín, Alemania. 2007-2010 Las escaleras de escape exteriores se construyeron en el patio a 5 m de distancia de cada unidad por la normativa de protección contra incendios. Al exteriorizar las escaleras, cada unidad tiene una dirección propia. Además, las plataformas de 5 m de largo, que conectan el edificio con las escaleras, sirven como espacio exterior semipúblico. © Erica Overmeer

AB: Estoy de acuerdo con Jesko Fezer. Crecí en los años sesenta y setenta en una época en que los estándares de los edificios eran mucho más bajos. Y no veo que en ese momento las personas hayan sufrido tanto o que su calidad de vida haya disminuido significativamente. Entonces, tal vez tengamos que repensar la idea de que los estándares deben actualizarse constantemente y aplicarse por igual a toda la sociedad. Esa postura se basa en la idea socialdemócrata de que las personas de bajos ingresos no deberían verse en desventaja con niveles de vida más bajos. Si bien estoy de acuerdo, tal vez la respuesta al problema era incorrecta. En vez de sólo elevar los estándares, podríamos haber acordado estándares más bajos para todos.

Entonces aparece la pregunta, ¿por qué siempre parece necesario definir un espacio que sea para vivir o para trabajar? Según la ley alemana, al trabajar como independiente debes tener dos espacios separados: uno para trabajar durante el día y otro para vivir y dormir durante la noche. Como regla general, en Alemania no se te permite tener oficina en tu departamento o viceversa. La respuesta a ese desperdicio de recursos y espacio tiene que ser tipológica. Entonces investigamos mucho sobre tipologías que combinan la vida y el trabajo a través de proyectos de diseño.

Además, las empresas constructoras deberían construir volúmenes más resistentes y adaptables no definidos por un uso específico. En Berlín, cada vez menos personas viven como una familia nuclear, pero cuando se trata de vivienda, es principalmente el departamento para una familia pequeña lo que se reproduce una y otra vez.

Cuando se trata de legislación, no sólo el código de construcción es relevante, sino también las leyes fiscales. Por ejemplo, si construimos una casa para vivir, estamos obligados a pagar el monto total del IVA – Mehrwertsteuer en alemán – y, en consecuencia, es un impuesto al valor agregado. Vivir no es visto como un circuito productivo que tiene que ser recompensado por el Estado. Para edificios o espacios que se utilizan para la producción, aplican otras reglas y regulaciones. Pagas el mismo IVA, luego alquilas las oficinas, luego recuperas el IVA del Estado, porque se considera como una etapa inicial en un proceso de producción dentro de un ciclo económico. El resultado es que los espacios productivos son más baratos que los espacios reproductivos. Esa condición debería cambiar y la vida privada también debería considerarse como parte del ámbito (re)productivo.

Un edificio aislado puede diseñarse inteligentemente, pero no tiene un impacto en la escala urbana. Pero si pudiéramos cambiar una ley, entonces podríamos cambiar mucho. Una de nuestras propuestas para una nueva ley, con el objetivo de combatir la escasez de viviendas en Berlín (Brandlhuber et al., 2015), debía implementarse en un programa político electoral. Generalmente en Alemania, pero especialmente en Berlín, hay restricciones de construcción para la altura máxima o la cantidad de pisos de un edificio. Propusimos que se permitiera construir un piso adicional y alquilarlo como un penthouse elegante y costoso con la condición de que el inversor arriende un espacio de igual tamaño en el mismo edificio a valor de vivienda social. Esto llevaría a una mayor heterogeneidad, sobre todo en áreas donde la vivienda social ya no existe y probablemente no se proporcionará en el futuro, porque allí es donde los propietarios podrían lograr la mayor rentabilidad para los penthouse.

FDF: En la conferencia ARCH+ features 35, presentaste «Legislating Architecture», donde hablas sobre el poder del texto: reglas, normas, códigos, etc.3 Aunque consideramos que esta es una posición muy pragmática, inteligente y realista, nos preguntamos si has pensado cambiar algunos de los patrones actuales que definen nuestras ciudades, ya que te has convertido en un experto en el manejo del sistema establecido.

AB: Primero tienes que aprender a proyectar y ampliar el significado de las leyes. Después, simplemente invierte la dirección: intenta entrar en ese proceso y legislar la arquitectura. Es una condición muy diferente de país a país, hay que decirlo. En Alemania tenemos el llamado Rechtssicherheit (seguridad jurídica), lo que significa que la ley es algo en lo que realmente puedes confiar. Vale la pena gastarse el tiempo entendiendo las circunstancias legales y cambiarlas en el siguiente paso, porque la transformación que este cambio trae es muy efectiva. Nuestra intención es aprender de los diferentes sistemas legislativos y desarrollar nuestro propio manual para establecer nuevas iniciativas y proyectos.

FDF: En relación a la Antivilla (Figura 2), ¿podrías contextualizar la situación económica del proyecto en Krampnitz cuando decidieron transformar la ruina de una fábrica antigua? ¿Podrías referirte también a las principales decisiones que fueron más experimentales: descartar el aislamiento, varias zonas de calefacción, etc.?

Figura 2. Antivilla. Krampnitz, Alemania. 2010-2015  © Erica Overmeer

AB: Una parte de nuestra toma de decisiones deriva de la situación misma. Queríamos abordar la reconstrucción crítica y ser altamente contextuales, pero de una manera poco convencional. Al mismo tiempo, estábamos discutiendo la huella de carbono de un edificio, cuestionando su creciente uso de aislantes. Cada vez más edificios están envueltos por una gruesa capa de espuma de poliestireno y ya empiezan a parecerse. Pero tal vez esa no sea la forma correcta de lidiar con la reducción del consumo energético. Si calculas toda la energía gris del ciclo de vida de un edificio, entonces un edificio existente no debería tratarse de la misma manera que uno nuevo: al mantener lo existente no sólo te ahorras la energía del trabajo, sino también la que está invertida en el material. Por lo tanto, la ley no debería obligarte a cumplir los mismos estándares al modificar una estructura existente como si construyeras una casa nueva.

Por otro lado, la huella energética debe ser personalizada y cada uno de nosotros debe tener el mismo límite de huella energética con respecto al espacio de vivienda. Esto significa que el tamaño del espacio que utilizas está incluido en el cálculo de su consumo de energía. Si vives en un espacio pequeño, no deberías verte obligado a hacer los mismos esfuerzos de reducción de energía que alguien que vive en un departamento de 500 m2 y que debe compensar su alto uso del espacio y la energía involucrada.

En el caso de Antivilla, la pregunta era qué hacer con este gran espacio de 500 m2. Pensamos que no necesitamos tanto espacio para una casa de fin de semana, no queríamos invertir tanto dinero, ni gastar la energía que requeriría un espacio de 500 m2 que está completamente aislado. Así que decidimos reducir el área calefaccionada y bien aislada a una zona central alrededor de un núcleo con un sauna de madera como fuente de calor. La zona está limitada por una cortina de luz, que a la vez funciona como un aislamiento translúcido. Eso significa que durante el invierno tenemos quizás sólo 70 m2 para usar, pero de primavera a otoño podemos usar los 500 m2 completos. Actualmente, quizás ocho o nueve personas tienen la llave de la casa. Tratamos de compartirla, con los pequeños problemas que trae vivir juntos, pero esa es otra historia.

(Aquí sigue la segunda parte de la entrevista, que se realizó con Dorothee Hahn del equipo Brandlhuber+ en marzo de 2020).

FDF: Volviendo a la investigación sobre legislación, en el número especial de ARCH+: «Legislating Architecture»4, Arno Brandlhuber declaró que «la arquitectura no se origina de acuerdo con las leyes, sino con las leyes». En tu experiencia en Brandlhuber+, ¿cómo les han permitido los edificios discutir la forma y las regulaciones específicas dentro de los códigos con políticos y autoridades en Alemania?

DH/B+: Hay algunos casos en los que un proyecto de diseño condujo directamente a una nueva ley. Un ejemplo es 2,56 (1997), un edificio en un espacio estrecho entre dos casas en Colonia, donde logramos convencer a las autoridades de permitir que los pisos del nuevo edificio colgaran como estantes entre los cortafuegos vecinos en lugar de construir nuestros propios cortafuegos, que habrían reducido el ancho del edificio a dos metros. Introdujimos una ‘servidumbre referida’, que especificaba que el propietario de nuestro nuevo edificio debía cubrir los costos de asegurar provisionalmente su edificio en caso de que los edificios vecinos se derribaran. Con esta servidumbre se creó un precedente en la ley de construcción, que luego fue adoptada y condujo a la creación de una serie de nuevas regulaciones.

En otros casos, tratamos de involucrar al público en ciertos temas a través de la acción política. Aquí en Berlín somos afortunados, porque tenemos acceso a la red de una escena activista, lo que facilita el debate y la difusión de ideas.

En 2011, por ejemplo, iniciamos la campaña RGB 165/96/36 CMYK 14/40/80/20, una crítica a la postura poco clara de los partidos más importantes hacia la política de vivienda en la campaña electoral de ese año. Para visualizar esta uniformidad política, mezclamos en partes iguales los colores de los partidos políticos: SPD (Partido Socialdemócrata), Bündnis 90 die Grünen (Alianza 90/Los Verdes), CDU (Unión Demócrata Cristiana), Die Linke (La Izquierda) y FDP (Partido Demócrata Libre). Esto dio como resultado un tono marrón: RGB 165/96/36 CMYK 14/40/80/20. Imprimimos este color en carteles y los colgamos en el espacio público. También contactamos a colaboradores e instituciones para difundirlo aún más en sus sitios web, diarios y conferencias públicas. Esta red fue decisiva para difundir nuestra campaña y permitió una discusión pública intensiva sobre la dificultad de distinguir la orientación programática de los partidos políticos.

También estamos llevando nuestras ideas a la política, discutiéndolas directamente con los políticos. En nuestra experiencia, esto tiende a volverse complicado, porque de repente nos encontramos en medio de la política de partidos y los mecanismos de protección de empleos. En este clima, la idea pierde poder y las innovaciones radicales quedan inactivas. Hemos pensado intensamente sobre lo que tiene que cambiar para alterar esta condición y estamos convencidos de que es un problema sistémico. Lo que necesitamos es un sistema de inteligencia que maneje los ciclos electorales de cinco años sin permitir que la política se convierta en un populismo aburrido.

FDF: San Gimignano Lichtenberg en Berlín (Figura 3) es un autoencargo en el que las condiciones legales juegan un papel central. ¿Cómo ha sido diseñado, transformado y ocupado desde 2012?

Figura 3. San Gimignano Lichtenberg. Berlín, Alemania. 2012-al presente © Erica Overmeer

DH/B+: Las dos torres de hormigón de San Gimignano Lichtenberg se utilizaron previamente como silo y torre de circulación, y son los restos de VEB Elektrokohle Lichtenberg, una fábrica estatal para la producción de grafito.

Después de la caída del Muro de Berlín, el sitio fue abandonado hasta fines de la década de 1990, cuando el área fue privatizada para recaudar dinero para la ciudad-Estado. El antiguo sitio de producción fue demolido; sólo quedaron las dos torres de hormigón, debido al alto costo de la demolición. Hoy, las dos torres de San Gimignano Lichtenberg, ennoblecidas por su nuevo título – una referencia a las famosas torres toscanas del mismo nombre – están situadas entre un mercado mayorista vietnamita y la típica RDA Plattenbauten (edificios de gran altura prefabricados).

El concepto prevé la reutilización de los fragmentos existentes con menores esfuerzos e intervenciones, centrándose principalmente en devolverlos a un estado legal y adaptarlos a las necesidades de un nuevo programa.

El primer obstáculo que tuvimos que eliminar fue que debería haber un retroceso de 20 metros frente a cada fachada si queríamos introducir un nuevo permiso de uso. Existe una regla en el código de construcción de Berlín que dice que si los muros exteriores se ubican directamente en el límite de un sitio, no hay requisitos de retroceso. Vimos esa regla como nuestra oportunidad y redefinimos las líneas de propiedad para que coincidieran con algunos de los bordes exteriores de las torres. La idea es que estos muros exteriores, ahora definidos como cortafuegos, puedan abrirse nuevamente en un segundo paso una vez que hayamos realizado la solicitud para una servidumbre de 5 metros de ancho de las líneas de propiedad.

Con sus alturas, que alcanzan los 46,85 y 42,60 metros, las torres están legalmente clasificadas como edificación en altura y, por lo tanto, deben cumplir regulaciones más severas con respecto a la seguridad contra incendios y la conservación de energía. Debido a la falta de zonificación, la ciudad quiere proteger el área como sitio de producción. Por esta razón, la primera torre se utilizará como taller para diferentes industrias, como la creación de prototipos 1:1 de unidades arquitectónicas, incluidos los espacios suplementarios para archivo, almacenamiento y preparación; la segunda torre será un espacio de almacenamiento sin calefacción de hasta 22 metros.

Para evitar altos costos, la torre del silo sólo contendría dos niveles: la planta baja y el primer piso a 31,82 metros, eliminando la necesidad de equipo técnico adicional, como ventilación a presión y puertas de salida, dentro del hueco de la escalera. Los vanos de las ventanas se dejan abiertos, transformando una circulación interior en una escalera de seguridad semiexterior. Siguiendo este enfoque, no se agregan nuevas aperturas a la estructura; en cambio, lo que se había cerrado vuelve a abrirse para permitir una mayor circulación de luz y aire.

La situación legislativa del proyecto es bastante compleja y nos llevó mucho tiempo obtener los permisos adecuados para nuestras intervenciones. Pero esperamos que nuestro nuevo taller de prototipos se abra este año.

FDF: Considerando la experiencia que tienen respecto a la regulación legal fuera de Alemania, como el caso de Terrassenhaus II en Sicilia, Italia (Figura 4, Figura 5, Figura 6 y Figura 7), ¿qué tipo de problemas enfrentaste y qué oportunidades viste dentro de este marco legislativo específico?

Figura 4. Terrassenhaus II Sicilia, Italia, 2019-2020. © Erica Overmeer

Figura 5. Terrassenhaus II Sicilia, Italia, 2019-2020. © Erica Overmeer

Figura 6. Terrassenhaus II Sicilia, Italia, 2019-2020. © Erica Overmeer

Figura 7. Terrassenhaus II Sicilia, Italia, 2019-2020. © Erica Overmeer

DH/B+: En Italia, el sistema legal para la construcción es muy complejo y difiere mucho de un lugar a otro. Entrevistamos al arquitecto suizo Luigi Snozzi de Ticino para el proyecto cinematográfico Legislating Architecture (2016), una colaboración con el cineasta Christopher Roth. Snozzi expuso agudamente la situación en Italia: «En Italia, el libro donde buscas lo que puedes hacer como arquitecto tiene alrededor de unas seiscientas a mil páginas. Podrías pasar años viéndolo. Eso es ridículo».

La realidad de nuestro trabajo en Italia es que en cada proyecto tenemos que descubrir cómo es la condición y qué podemos sacar de ella. Tenemos buenos contactos locales que nos ayudan mucho a obtener los conocimientos específicos que necesitamos para realizar estos proyectos.

El edificio residencial Terrassenhaus II se encuentra en una empinada ladera calcárea en el campo de Sicilia, cerca del mar y cerca de la aldea de Visicari. Arno descubrió el lugar en uno de sus viajes por la isla, en la búsqueda de potenciales sitios para proyectos. Es un terreno difícil de construir, ya que es muy empinado y, al mismo tiempo, el volumen permitido para un edificio es extremadamente bajo. A primera vista, no tenía sentido comprar la propiedad: cualquier construcción habría sido demasiado pequeña para que valiera la pena.

Pero luego encontramos esa regla en el código de construcción de que sólo se debe tener en cuenta el volumen de construcción sobre el nivel del suelo. Así que diseñamos una casa adosada que está medio hundida en la ladera. De este modo, pudimos realizar el doble del volumen, porque el 50 por ciento simplemente no contaba.

El edificio en sí consiste en losas de hormigón escalonadas, que también definen diferentes zonas de uso. El baño y la cocina están alojados en núcleos triangulares para que siempre sea posible una vista máxima. El edificio es una máquina de visión y lo entendemos como un prototipo de una casa con terraza para Sicilia.

FDF: Finalmente, respecto al Terrassenhaus Berlín /Lobe Block ubicado en Berlin-Wedding, completado en 2018 (Figura 8). El proyecto se caracteriza por pisos abiertos flexibles que ofrecen la posibilidad de vivir y trabajar, aprovechando una lectura precisa de la regulación de la ley. ¿Puedes explicarnos el contexto en el que se diseñó el edificio?

Figura 8. Terrassenhaus Berlin / Lobe Block. Berlín, Alemania. 2014-2018. © Erica Overmeer

DH/B+: Primero, debemos especificar las condiciones de trabajo y de vida. Actualmente no se permite residir en él y el edificio se utiliza como un taller y galería de usos múltiples, un espacio de yoga y un restaurante. Pero nos enfrentamos a una situación legislativa que podría cambiar en el futuro, ya que el área aún no tiene un plan vinculante de uso de suelo. Cuando comenzamos el proyecto, una regulación de 1958 sólo permitía la construcción de edificios comerciales. Sin embargo, al mismo tiempo, una antigua cláusula aún vigente también asegura que el área siga siendo esencialmente una zona residencial. Este estado especial nos permitió diseñar un edificio con un destino comercial que podría incluir un uso residencial en el futuro.

La tipología específica de la Terrassenhaus se deriva del contexto directo y el entorno urbano: los dos edificios vecinos son una vivienda típica de 1900 y una sala de escalada. La Terrassenhaus es una especie de actualización tipológica de ellas. Además, el sitio se enfrenta a una vía de ferrocarril suburbana que ofrece una amplia vista hacia el sur, por lo que estaba claro que abriríamos el edificio hacia esa dirección.

La tipología también permitió la maximización del espacio común: a medida que los niveles del edificio se escalonan, crean terrazas de seis metros de profundidad en cada piso y un gran espacio semipúblico en la planta baja, que de lo contrario se habría cerrado. Al desplazar los pisos inferiores hacia el sur, se crea un corredor cubierto de 7,50 metros de profundidad que funciona como una plaza semipública frente al espacio de la galería en la planta baja. La profundidad de las unidades varía de 26 metros a nivel del suelo a 11 metros en el nivel más alto, lo que provoca diferentes situaciones de iluminación, aptas para diferentes usos. La tipología promueve así un uso heterogéneo en el edificio.

La circulación se reduce a dos núcleos con ascensores en el interior y dos escaleras externas que conectan los diferentes pisos a través de las terrazas, con el objetivo de un uso común y público de los espacios exteriores por parte de los usuarios.

Las rutas de escape conducen a través de las terrazas, lo que significa que a los habitantes no se les permite construir particiones sobre ellas: inscribimos el uso común de las terrazas legalmente en el edificio, por así decirlo.

Brunnenstrasse 9

ARQUITECTO: Brandlhuber+ Emde, ERA, Burlon • COLABORADORES: Thomas Banek, Bruno Ebersbach, SilviaFarris, Christian Geisser, Tobias Hönig, Andrjana Ivanda, Katharina Janowski, Chrissie Muhr, Jan Winterstein • UBICACIÓN: Berlín, Alemania • KUNST AM BAU: Marc Bain • CLIENTE: Arno Brandlhuber • INGENIERO CONSULTOR: Jürgen Bernhardt • CÁLCULO ESTRUCTURAL: Thomas Fellerhoff • PROTECCIÓN IGNÍFUGA: Halfkann +Kirchner • PLANIFICACIÓN PAISAJE: terraform • PERÍODO DE PROYECTO: 2007-2010

Figura 9. © Erica Overmeer

Figura 10. © Erica Overmeer

Figura 11. © Erica Overmeer

Figura 12. Corte © Brandlhuber+ Team

Antivilla

ARQUITECTO: Brandlhuber+ Emde, Burlon • COLABORADORES: Elsa Beniada, Peter Behrbohm, Klara Bindl, Romina Falk, Victoria Hlubek, Tobias Hönig, Cornelia Müller, Markus Rampl, Paul Reinhardt, Jacob Steinfelder, Caspar Viereckl; Karin Guttmann, Robert • UBICACIÓN: Krampnitz, Alemania • CLIENTE: Arno Brandlhuber • CÁLCULO ESTRUCTURAL: Hartfiel, Andreas Schulz / Pichler Ingenieure • PROTECCIÓN IGNÍFUGA: Halfkann +Kirchner • PERÍODO DE PROYECTO: 2010-2015

Figura 13. © Erica Overmeer

Figura 14. © Erica Overmeer

Figura 15. © Erica Overmeer

Figura 16. Isométrica concepto. S/ E. © Brandlhuber+ Team

Figura 17. © Erica Overmeer

San Gimignano Lichtenberg

ARQUITECTO: Brandlhuber+ Martin Buchholz, Georg Diez, Nikolai von Rosen, Christopher Roth, Kristof Schlüßler • COLABORADORES: Lukas Beer, Thomas Burlon, Marta Dyachenko, Jakob Eden, Olaf Grawert, Dorothee Hahn, Hannes Hehemann, Tobias Hönig, Maria Hudl, Marjan Jobke, Roberta Jurcic, Leander Nowak, Janz Omerzu, Markus Rampl, Paul Reinhardt, Peter Richter • UBICACIÓN: Berlín, Alemania • CLIENTE: Arno Brandlhuber • PERÍODO DE PROYECTO: 2012 – al presente

Figura 18. Isométrica. S/ E. © Brandlhuber+ Team

Figura 19. © Erica Overmeer

Figura 20. Corte transversal. © Brandlhuber+ Team

Figura 21. Corte longitudinal. © Brandlhuber+ Team

Terrassenhaus Berlin / Lobe Block

ARQUITECTO: Brandlhuber+ Emde, Burlon / Muck Petzet Architekten • COLABORADORES: Luise Angelmaier, Sarina Arnold, Pierre Alexandre Bardat, Julian Blochberger, Tünde Bognar, Romina Falk, Ilaria Giacomini, Tobias Hönig, Korbinian Luderböck, Callum McGregor, Martha Michalski, Birgit Müller, Markus Rampl, Christian Rapp, Alexine Sammut, Javiera Sanhueza, Eva Sievert Asmussen, Naomi Steinhagen, Tareq Tamimi, Eugenio Thiella, Duy An Tran, Jacopo Vantini, Lukas Vögel, Marco Wagner, Wolfram Winter, Ksenija Zdesar, Natalia Zhukova • UBICACIÓN: Berlín, Alemania • GESTORA: Olivia Reynolds • CLIENTE: Lobe Block / Olivia Reynolds • OPERADORAS: Olivia Reynolds & Elke Falat • PERÍODO DE PROYECTO: 2014-2018

Figura 22. © Erica Overmeer

Figura 23. © Erica Overmeer

Figura 24. © Erica Overmeer

Figura 25. Corte longitudinal. © Brandlhuber+ Team

1 Esta entrevista se realizó en Krampnitz, Alemania, el 25 de septiembre de 2015 y se grabó en video. La entrevista completa está disponible en www.onarchitecture.com. Aquí, sólo publicamos algunos extractos.

2 Desde sus inicios como arquitecto, Arno Brandlhuber siempre ha colaborado con arquitectos, artistas, cineastas, escritores y otros. De hecho, los primeros proyectos de Brandlhuber se desarrollaron en cooperación con otros estudiantes.

3 Vea el video de esta presentación en el siguiente enlace: https://vimeo.com/124606337

4 Vea el número 225 de la revista ARCH+ titulado «Legislating Architecture», publicado en mayo de 2016.

BRANDLHUBER, Arno; HERTWECK, Florian; MAYFRIED, Thomas (eds.), The Dialogic City – Berlin wird Berlin. Cologne: Verlag der Buchhandlung Walther König, 2015.

BRANDLHUBER+; ROTH, Christopher, Legislating Architecture Schweiz.Zurich: Edition Patrick Frey, 2016.

FEZER, Jesko, «Design for a Post-Neoliberal City». E-flux Journal #17 (June, 2010).

KUHNERT, Nikolaus; NGO, Anh-Linh (eds.), “Legislating Architecture”. ARCH+ 225 (May, 2016)

Arno Brandlhuber

www.brandlhuber.com
(1964) Arquitecto y urbanista. En 2006, fundó la oficina colaborativa Brandlhuber+ en Berlín. Su trabajo incluye proyectos de arquitectura, investigación, exposiciones, publicaciones e intervenciones políticas. Su investigación sobre la idea de legislación en arquitectura y diseño urbano se concretó en tres películas, Legislating Architecture (2016),Property Drama (2017) y Architecting After Politics (2018), producidas con el artista y director Christopher Roth. Brandlhuber ha sido profesorasociado de Arquitectura y Diseño en el ETH Zúrich desde 2017. Junto con Olaf Grawert, Nikolaus Hirsch y Christopher Roth, está curando el pabellón alemán para la 17a Bienal de Arquitectura de Venecia en 2020.

Felipe de Ferrari

<fdf@plancomun.com>
Arquitecto, Pontificia Universidad Católica de Chile (2010). Cofundador de 0300TV, OnArchitecture y Plan Común Arquitectos. Coeditor de los libros ARQ Docs Pier Vittorio Aureli (2014), ARQ Docs Atelier Bow-Wow (2015) y Lugares Comunes: Recoleta-Independencia (2015).