Calculadamente tarde

Desde Chile es difícil abrir debates globales. Sin embargo, la ventaja es que podemos integrarnos a la conversación cuando su importancia ya se ha asentado. Hoy, cuando las revistas somos muy lentas para ser novedosas, nuestra función consiste en separar la paja del trigo: no sólo diferenciar los temas con sentido histórico de aquellos meramente noticiosos, sino también discernir qué tiene el valor suficiente como para ser impreso.