¿Qué pasó con las masas?

Si bien famosos por su pesimismo, Adorno y Horkheimer difícilmente imaginaron que décadas después de escribir que “las masas son lo suficientemente astutas como para identificarse con el millonario en la pantalla” la realidad superaría sus peores pesadillas (Adorno y Horkheimer, 2002:116). En la segunda década del siglo XXI las masas no sólo no son tan astutas, sino que ni siquiera se reconocen como tales.