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¿Y si botamos el muro? Propietarios empoderados, casas mutantes y el ocaso de la arquitectura confinada

Carolina Sepúlveda

Master in Design Studies, Graduate School of Design, Harvard University, USA. carosepulvedav@gmail.com

Juan Bravo

Arquitecto, Universidad Andrés Bello, Santiago, Chile. juanbravoolivares@gmail.com

Tomás Errázuriz

Profesor asociado, Campus Creativo, Universidad Andres Bello, Santiago, Chile. tomaserrazuriz@gmail.com

Mientras no afecte a los demás – el espacio público o las normas que la sociedad se autoimpone – un propietario tiene la libertad de hacer lo que quiera con su inmueble. La arquitectura no siempre contempla esa libertad, al punto que puede ir en contra de sus propios valores. El levantamiento de las modificaciones a una casa de Luciano Kulczewski permite observar cómo la libertad de intervenir opera indiferente a la arquitectura.

¿Qué diría Luciano Kulczewski si viera en qué se ha transformado la casa que en 1930 diseñara para Ana Castañón y cuyas mutaciones se ilustran en las páginas que siguen? ¿Qué dirían tantos arquitectos si pudieran volver a recorrer las casas que alguna vez imaginaron, diseñaron y cuidaron su fiel traspaso desde los planos a la edificación?

La trayectoria de la arquitectura residencial de origen disciplinar ha descansado en la obra de autor; esa que se diseña y construye desde cero a partir de plantas y cortes. Paradójicamente, mientras el incierto destino que espera a estas casas queda clausurado en la esfera de lo privado, las fotografías y planos de la misma tienen el poder de cristalizar y asegurar la trascendencia de aquel fugaz e idílico momento inicial. Las consecuencias son preocupantes. El arquitecto es como un padre que atesora y enseña orgulloso las fotografías de sus hijos recién nacidos, pero que nada sabe sobre cómo han crecido ni la vida que llevan.

Figura 1a. Luciano Kulczewski, Casa Castañón, Ñuñoa, 1930. Plano ingreso municipal/Planta nivel 2. Fuente: Dibujo de Simón Morgado

Figura 1b. Luciano Kulczewski, Casa Castañón, Ñuñoa, 1930. Plano ingreso municipal/Planta nivel 1. Fuente: Dibujo de Simón Morgado

Figura 2a. Luciano Kulczewski, Casa Castañón, Ñuñoa, 1930. Mutaciones – Intervención. /Planta nivel 2. Fuente: Dibujo de Simón Morgado

Figura 2b.Luciano Kulczewski, Casa Castañón, Ñuñoa, 1930. Mutaciones – Intervención/Planta nivel 2. Fuente: Dibujo de Simón Morgado

Leyenda:

1. Colocación de parra sobre estructura de madera en patio, c. 1960.
2. Protección de medianeros con vidrio picado, c. 1960.
3. Ampliación ochavo esquina del terreno, c. 1960.
4. Modificación de artefactos de gas y lavaplato de cocina, c. 1990.
5. Construcción de bodega en sector norte de la casa, c. 1990.
6. Eliminación divisiones interiores primer nivel, c. 2000.
7. Techado y cierre de terraza segundo nivel para habilitación de espacio de trabajo, 2002.
8. Cambio de superficie de piso del espacio de trabajo por cerámica, 2002.
9. Cambio de superficie en baño principal porporcelanato, 2002.
10. Cambio en material de marco de ventanas, madera por aluminio, 2002.
11. Instalación de barras de seguridad en ventanas, 2006.
12. Construcción de baño en primer piso, 2006.
13. Habilitación de acceso vehicular oriente, 2008.
14. Cambio de superficie exterior en acceso por piedra pizarra, 2008.
15. Cambio de superficie piso segundo nivel por alfombra, 2008.
16. Implementación de losa de cemento pulido para estacionamiento, 2008.
17. Cambio de superficie exterior casa por pastelones, 2008.
18. Incorporación de sombreadero en parrón, 2008.
19. Habilitación de lavamanos externo en closet existente, 2008.
20. Instalación de calefont, 2008.
21. Remodelación general de revestimiento baño primer nivel, 2008.
22. Remodelación general de baño 1er nivel (artefactos y terminaciones) 2008.
23. Construcción de radier en patio acceso principal, 2008.
24. Remodelación general de baño segundo nivel (artefactos y revestimientos) 2008.
25. Remodelación de artefactos y muebles de cocina, 2008.
26. Habilitación de nuevo acceso peatonal, 2009.
27. Habilitación de logia e instalación de calefont, interior de bodega norte, 2010.
28. Instalación de lavadero en logia, 2010.
29. Construcción de bodega oriente para objetos y vehículos pequeños, 2010.
30. Cierre de sector bodega oriente de patio acceso principal, 2010.
31. Revestimiento de fachada con estuco granulado, 2010.
32. Construcción de baño dentro de bodega norte, 2010.
33. Instalación de reja metálica en patio para aislación de mascotas, 2015.
34. Cambio revestimiento por piso flotante, 2015.
35. Colocación perimetral del puntas de seguridad, 2015

Figura 3a. Luciano Kulczewski, Casa Castañón, Ñuñoa, 1930. Mutaciones – Ocupación. /Planta nivel 2. Fuente: Dibujo de Simón Morgado

Figura 3b.Luciano Kulczewski, Casa Castañón, Ñuñoa, 1930. Mutaciones – Ocupación/Planta nivel 1. Fuente: Dibujo de Simón Morgado

¿Qué sentido tiene seguir pensando el diseño de la casa como una resultante o forma final, cuando cada vez es más evidente su posterior vida mutante? ¿Convendría, acaso, migrar hacia formas de proyectar más receptivas que faciliten esta naturaleza? Prueba de esta necesidad es la vigencia de la llamada ‘Ley del Mono’ (Ley 20.898) que desde fines de la década de 1990 ofrece la posibilidad de regularizar la enorme cantidad de ampliaciones y modificaciones que afectan el programa de las viviendas de menor tamaño. Ahora bien, contrario a lo que pareciera concluirse de esta legislación o desde la literatura disponible, la mutabilidad en la arquitectura doméstica no es monopolio de los sectores de más bajos recursos.

No deja de sorprender que las marcas singulares de un diseñador como Kulczewski retrocedan silenciosamente para dar lugar al sinnúmero de requerimientos que distintos residentes tuvieron para esta casa. Desconocida entre los expertos, la casa Castañón definitivamente no es una obra representativa del arquitecto. Su forma actual y cada uno de los pasos que dieron lugar a este resultado ‘mutante’ son representativos de los cambios que afectan a sus residentes, al barrio y a la ciudad. La casa se enreja y fortifica en respuesta a la importancia que adquiere la seguridad; la necesidad de albergar varios automóviles favorece la construcción de un patio duro y un nuevo acceso; se aumentan los espacios de bodegaje mediante la construcción de recintos exteriores; el segundo piso se amplía para instalar un centro de llamados que funciona por unos años; se botan muros y se cambia la distribución de varios recintos; se suma un nuevo baño y se renuevan todos los artefactos y muebles de los otros baños y de la cocina; se estuca el exterior, se cambian pisos, puertas y ventanas, etc. Y la vida sigue. Nuevas modificaciones (no registradas en estos dibujos) se están realizando mientras se escriben estas palabras y una cartera de futuros proyectos aguarda su momento.

Figura 4. Luciano Kulczewski, Casa Castañón, Ñuñoa, 1930. Mutaciones – Ocupación/Detalle. Fuente: Dibujo de Simón Morgado

Figura 5. Luciano Kulczewski, Casa Castañón, Ñuñoa, 1930. Mutaciones – Ocupación/Detalle. Fuente: Dibujo de Simón Morgado

El aumento de la movilidad residencial, laboral y familiar, sumado al recambio de tendencias y estilos de vida, tiene sin duda consecuencias para los espacios de habitación. La casa se valora en la medida en que destaca su condición potencial: su capacidad de funcionar como proyecto abierto y expresión tangible de la libertad individual para así acoger las innumerables necesidades de quienes la habitan.

La aceptación de esta condición mutante – aunque poco explorada desde la disciplina de la arquitectura – está validada a diario por una cultura que concibe la casa como un espacio de libertad. Lejos de la idea de un contenedor para la vida doméstica, la casa constituye un lugar de inversión y una plataforma para el consumo.

Se trata de una suerte de hardware cuya vigencia y valor dependen de la instalación oportuna de un sinnúmero de actualizaciones y mejoras. Esta condición se ve reforzada por el empoderamiento que trae la cultura del ‘hágalo usted mismo’ presente en la proliferación de tutoriales, reportajes y programas sobre casas que se transforman o el éxito comercial de grandes tiendas del retail que proveen materiales y herramientas para la concreción de estos proyectos.

Buscando superar la constatación evidente de que la arquitectura cambia en el tiempo, los ejercicios crono-planimétricos que acompañan a este texto son una invitación, por una parte, a cuestionar la naturaleza confinada del proyecto arquitectónico – recluido en los tiempos del diseño y la construcción – y, por otra, a reflexionar sobre las vidas mutantes que protagonizan estas casas de espalda a sus creadores. Por último, no se debe olvidar que si bien hoy reconocemos estas mutaciones en un ámbito exclusivamente material, todo indica que en el corto plazo la masificación de la experiencia de la realidad aumentada implicará un nuevo espectro de mutaciones.

Constatadas estas distancias insalvables, solo queda tomar valor para emprender ese sano ejercicio que supone cuestionar las bases disciplinares y apelar a la urgente necesidad de crear nuevos lenguajes que permitan al arquitecto seguir participando activamente de la construcción del mundo doméstico contemporáneo.

Tabla 1. Recintos

Tomás Errázuriz

<tomaserrazuriz@gmail.com>
Historiador, Doctorado en Arquitectura y Estudios Urbanos, Pontificia Universidad Católica de Chile. Se ha desempeñado como investigador de proyectos Milenio (ICM), Fondecyt, Fondart y ha obtenido fondos, becas y reconocimientos de instituciones como Conicyt, Mecesup, University of Sydney, The Society for the History of Technology, Guggenheim Foundation y T2M, entre otras. Adicionalmente codirige la Editorial  Bifurcaciones, dedicada a publicar sobre estudios culturales urbanos, y el colectivo Cosas Maravillosas. Actualmente se desempeña como profesor asociado del Campus Creativo de la Universidad Andrés Bello y socio de Reddo Arquitectura.

Carolina Sepúlveda

<carosepulvedav@gmail.com>
Arquitecta, Pontificia Universidad Católica de Chile (2014). Candidata al Master in Design Studies, Harvard University GSD (2020). Su trabajo se centra en la intercepción entre arte, arquitectura y diseño, con enfoque en temas contemporáneos como la política, el género, los medios de comunicación, o movimientos sociales. Se ha desempeñado como coordinadora de distintas exhibiciones de arquitectura, como Housing, What’s Next? (Washington DC, 2018) para el BID, la Bienal de Arquitectura y Urbanismo de Chile (Valparaíso, 2017) y El espacio entre las cosas, de los arquitectos Emilio Marín y Juan Carlos López para liga DF (Ciudad de México, 2014).

Juan Bravo

<juanbravoolivares@gmail.com>
Arquitecto y licenciado en Artes de la Universidad Andrés Bello (2018). Sus proyectos y trabajos de investigación se centran en las relaciones entre espacio público y vivienda de interés social, especialmente en sectores urbanos vulnerables. Ha desarrollado además proyectos sobre el rol de la arquitectura en instituciones educacionales con un interés por las relaciones entre arquitectura y política, filosofía o psicoanálisis.